EL ORIGEN, LA HISTORIA Y LA ANTIGÜEDAD

Origen

Si donde hay vino siempre hay fiesta, es fácil conjeturar que las fiestas de la Vendimia de Jumilla (paganas, religiosas o populares), son tan antiguas como la propia existencia de vino en la zona.

Cuando a mediados de agosto la uva Monastrell llega en su punto óptimo de maduración, arrancan las fiestas de la Vendimia de Jumilla con la alegría y orgullo de obtener el primer mosto en España del año.

Desde hace más de 800 años, la ciudad de Jumilla celebra su fiesta de la vendimia con rituales y manifestaciones que han sobrevivido a vicisitudes, cambios y adaptaciones con el devenir de la historia, pero siempre con el mismo propósito de celebrar: la generosidad de su tierra, la satisfacción por el trabajo bien hecho, y la ilusión por la nueva cosecha.

Los antecedentes

En la Edad Media, las ferias eran acontecimientos de gran repercusión en la vida social y económica de una sociedad rural como era la Jumilla medieval. Y máxime, al ser ciudad de frontera entre los reinos de Castilla y Aragón.   

En el caso de Jumilla, Alfonso X, el sabio, siendo príncipe, donó la villa de Jumilla a dos hombres de confianza; a Alfonso Téllez de Meneses (1244) y a Garci Jufré de Loaysa, señor de Petrel en 1281. Con toda seguridad, ambos permitieron la celebración de Ferias anuales siguiendo la idea del soberano castellano, que las ferias ayudaban a la repoblación y a fijar gentes en los territorios, máxime en una villa de frontera.

Carta puebla de Jumilla. Fuente: Archivo biblioteca municipal de Jumilla
Carta puebla de Jumilla. Fuente: Archivo biblioteca municipal de Jumilla
Reproducción de los Privilegios otorgados a la Villa de Jumilla. Fuente: Asociación de Amigos de Jumilla.
Reproducción de los Privilegios otorgados a la Villa de Jumilla. Fuente: Asociación de Amigos de Jumilla.

Primeros documentos acreditativos

Los problemas sucesorios a la muerte del rey Sabio, y los acontecimientos históricos que provoca sucesivos cambios de Reino, no liberan a Jumilla de su condición de villa fronteriza, por lo que Jaime II el 15 de marzo de 1325, confirma la feria de la villa de Jumilla a celebrar el día de san Miguel (29 de septiembre) durante 15 días. Una concesión real de la Feria de Jumilla que da carta de naturaleza a una feria que se venía celebrando.

El retorno de Jumilla a la corona de Castilla bajo el reinado de Pedro I, otorgó a Jumilla la Carta Puebla, dada en Sevilla el 20 de octubre de 1357, donde se incluye la concesión de la feria anual, a celebrar el día de san Martín (11 de noviembre) durante 15 días.  

Los privilegios recogidos en la Carta Puebla son ratificados por los  sucesivos reyes hasta Fernando VI (1750), aunque cambiando de fechas, sabemos que hacia 1702 se celebraba por san Luis (25 de agosto), seis años  después se cambia al día de Ntra. Sra. del Rosario (7 de octubre), hasta que el 16 de julio de 1869 se traslada al 15 de agosto, festividad de Ntra. Sra. de la Asunción.

Historia y antigüedad

Las fiestas de la vendimia de Jumilla y su tradición de origen romano, desde el siglo II D.C.

La tradición vitivinícola de Jumilla se remonta hasta los primeros pueblos íberos, tal como indican recientes hallazgos arqueológicos. Los primeros vestigios datan del periodo Calcolítico, alrededor de 3.000 años a. de C., habiéndose encontrado unas pepitas de vid, vitis vinífera en yacimientos como los de la Cueva de los Tiestos, Rambla de la Alquería o el Prado, siendo consideradas las más antiguas de Europa.

Los griegos, que comerciaron con el pueblo íbero y grandes amantes del vino, también dejaron su impronta en los yacimientos como Coimbra del Barranco Ancho, donde se han hallado ánforas de vino importadas de ciudades griegas.

Durante la dominación romana y musulmana, se continuó con el cultivo de la vid; aunque en el caso de estos últimos el cultivo era para el consumo como fruta. Ya en la Edad Media, se continuó con el cultivo y la elaboración del vino para consumo propio e intercambios comerciales.

Tradicionalmente hemos visto que en nuestra vendimia la participación de la mujer ha sido muy importante. Pues las mujeres jumillanas son la que hacían el trabajo delicado de la vendimia, con sus suaves manos cogían los racimos y los cortaban delicadamente con el hocete o falx vinatoria (como lo llamaban los romanos) depositados estos cuidadosamente en los antiguos capazos de pleita; los hombres se dedicaban al trabajo más rudo; coger los capazos y remontar la carga en el carro, coger la mula y andando hasta el pueblo llevar el carro a la bodega, a la que los romanos llamaban torcularium, para pisar estas uvas y armar el pié para prensarlas y obtener el primer mosto.

Dicho esto, ¿por qué celebramos nosotros la Fiesta de la Vendimia? Lo más normal para poder contestar a esta pregunta es retroceder unos 2.000 años y ver que hacían en la antigua Roma. ¿Celebraban? ¿Hacían o no festejos?, ¡pues sí! Hacían varias fiestas dedicadas al vino, pero nos vamos a detener solo en una de ellas, la que se conocía como: Vinalia rustica o Vinalia altera.

Uno de los escritores de época romana que más escribió sobre el cultivo de la uva y la elaboración del vino fue Gaius Plinius Secundus (23 dC. al 79 dC.) más conocido como Plinio el Viejo, escritor y militar romano del siglo I, que escribe una Historia Natural dividida en 37 libros. En ella describe las fiestas al vino, donde nos habla de la Vinalia rustica, en el libro XIV que trata sobre la vid y el vino en la Hispania citerior, donde se encontraban los pueblos íberos. Según el calendario romano se realizaban «ante diem XIV Kalendas Septembres», que si lo traducimos del latín Kalendas es el día uno de cada mes, por lo que la frase completa dice que es 14 días antes del 1 de septiembre, lo que nos lleva al día de su celebración el 19 de agosto, antes de la cosecha y prensado de la uva. Como nosotros, aquí en Jumilla, la seguimos celebramos actualmente, cuatro días después de la festividad Ntra. Sra. de la Asunción, también conocida como Virgen de agosto, en plena semana de actos de la Fiesta de la Vendimia.

En Jumilla, tenemos la suficiente entidad para pensar que estas Fiestas del Vino o Vinalia se celebrarían ya en nuestra villae romana de Los Cipreses, propiedad de algún militar romano retirado, que le tocó en el reparto de las tierras según el sistema de centuriae, villa activa agrícolamente entre los siglos I al V d.C.

Esta villa ya se encuentra descrita por el Canónigo Lozano en 1779; en la Historia de Jumilla. Redescubierta nuevamente por D. Jerónimo Molina en 1961, publicada en la Carta Arqueológica de 1973 y estudiada últimamente por José Miguel Noguera, en las que ya describe salas para el pisado de la uva Calcatorium y los depósitos para el tratamiento del mosto, situados en la parte este del patio central donde se encuentran varias dependencias destinadas a la bodega de vino, con zona para su almacenamiento Cella vinaria, de la uva antes de iniciar el proceso de transformación. Los análisis carpológicos realizados a una serie de muestras correspondientes a esta última fase evidencian, además del cultivo en el fundus de la vid (Vitis vinifera) y del olivo (Olea europea).

Por todo ello nos hace suponer, casi con toda seguridad, que a partir del siglo II se realizaran ya en la Jumilla romana, Fiestas del Vino (Vinalia), pero lógicamente en honor de Júpiter y Venus para pedir protección sobre las huertas, las viñas y la vendimia. En esta fiesta de La Vinalia rustica se sacrificaba un cordero al dios Júpiter para pedir protección contra las tormentas de verano que podían dañar las uvas antes de la vendimia. Un sacerdote de Júpiter, que se conocía como Flamen dialis era el encargado de coger el primer racimo de uvas, bendecía la primera prensada sagrada y ofrecía una cordera agna como sacrificio.

Si esto lo trasladamos a época actual, en nuestro caso, estamos cambiando el dios Júpiter por la imagen devocional de nuestra Abuelica Santa Ana que es nuestra advocación principal para hacer rogativas para la lluvia, a la protección contra las tormentas, las viñas, etc., que se encuentra cercana a la villa de los Cipreses y que se le procesiona en el día de su festividad (26 de julio) en el monte y monasterio que lleva su nombre. El sacerdote de Júpiter es sustituido en la actualidad por un reverendo fraile franciscano que es el encargado de bendecir las primeras uvas cortadas de la cosecha, esa misma mañana, y bendecir el primer mosto, obtenido de la primera prensada. Las antiguas fiestas romanas eran muy populares y se realizaba la primera ceremonia de cortar el primer racimo maduro y obtener el primer Mustum. En nuestro caso está clarísimo que estamos celebrando el acto de la Ofrenda de Uvas y Primer Mosto, de la Fiesta de la Vendimia.

Con todos esos datos que tenemos y que se adaptan perfectamente a nuestras celebraciones actuales, después de 2.000 años, nos hace pensar en que plantaciones de viñas tenían en las inmediaciones de ese complejo arquitectónico dedicado principalmente al cultivo del olivo y de la vid. Nos referimos, claro, a la Villa de Los Cipreses.

Pero ¿Que tradición y que antigüedad podemos dar a ese cultivo de la vid?

Pues, se eleva a unos miles de años atrás:

Si lo miramos y estudiamos podemos decir que, en 1984, se iniciaron unas excavaciones arqueológicas a pocos metros de nuestra Villa. Los directores de esas excavaciones fueron el Arqueólogo Pedro Lillo Carpio y Michael L. Walker, uno murciano y el otro Cólchester (Inglaterra), ambos profesores de la Universidad de Murcia. Durante las campañas de excavación arqueológica en el yacimiento eneolítico de El Prado fueron encontradas pepitas de uva cultivada, que recibe el nombre científico de Vitis vinífera L. En 1984, aparecieron 22 pepitas y en 1985 121. Localizadas a una profundidad de entre 2 a 2,5 m. fechadas con una antigüedad de entre 4350 y 3950 años, incluso en la excavación de 1985 fue encontrado un trozo de sarmiento. Siendo Jumilla el territorio con más antigüedad en el cultivo de la Vitis vinífera L, de todo el continente europeo con casi 5.000 años de antigüedad.

Peñeros preparados para la Cabalgata
Peñeros preparados para la Cabalgata

Historia de la fiesta de la vendimia de Jumilla

Panorámica de la Gran Cabalgata del Vino
Panorámica de la Gran Cabalgata del Vino
Los orígenes (1972)

Aunque los antecedentes referenciados nos retrotraen a casi 800 años, la versión moderna de las fiestas y feria de la Vendimia se reinstauran en agosto de 1972.

En 1972, existía un clamor popular de tener unas Fiestas del Vino. Por lo que un grupo de bodegueros, por el amor a su tierra y a su trabajo, deciden crear las Fiestas de la Vendimia, de las que en 2022 celebramos el 50 Aniversario, conjuntamente con las fiestas de agosto, en honor a Ntra. Sra. de la Asunción.

Sustituyendo a la diosa Venus Madre del pueblo romano, Venus es la diosa del amor y de la belleza. Sin darnos cuenta estamos siguiendo y realizando, una antigua tradición romana como hemos relatado y comprobado.

Estas fiestas de 1972 se agruparon bajo un Comité Organizador presidido por Pedro Mulet, a la sazón presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Jumilla, formando parte de ese comité Juan Gil, Martín Ortega, Pedro Gil, Juan Bernal, Blas Guirao, Antonio Bleda y Juan Carcelén por parte de las principales bodegas jumillanas y por parte del Ayuntamiento su Alcalde Lorenzo Ortega, el Jefe de la Comisión de Fiestas Eugenio Santos y Juan Lila, conformando los actos de ese primer año con solo dos días de Fiesta de la Vendimia.

Así, se programó para el sábado 19 de agosto (que coincide exactamente con la Vinalia romana), un concurso de catadores de vino, en la Estación Enológica.

A las 12 de la mañana se inaugura lo que sería casi un milagro, La Fuente del Vino, que por primera vez desde 1901, año en que se construye la fuente del Jardín de la Glorieta, el agua se convierte en vino, como sucedió en las Bodas de Caná. Y, el Consejo Regulador de la Denominación de Origen del Vino de Jumilla, instala un gran Pabellón del Vino, allí mismo en el Jardín de la Glorieta, donde reparte vino gratis.

Ya por la tarde y desde el Paseo de la Estación se realiza la Ofrenda de Uvas y Primer Mosto (que ya hemos visto de dónde vienen), donde ameniza el acto los grupos folklóricos de los pueblos de la Denominación de Origen, Danzantes de Isso, Viñadores de Ontur y Albatana, Grupo de Coros y Danzas de Jumilla, Grupos de Montealegre y Fuente Álamo, labradores de Hellín y Tobarra. Nos sumamos aquí a lo que ya dijo el alcalde de Jumilla Lorenzo Ortega en 1974 «Los vínculos que nos unen no son únicamente económicos, albacetenses y jumillanos nos sentimos unidos en el paisaje, en el clima y en las costumbres».

Para cerrar aquellos primeros festejos de ofrendas y primer mosto, por la noche, en el complejo de los jardines de Gemina se realizó la Velada de Exaltación del Vino, con la actuación como mantenedor del acto o como ilustre pregonero, pudiendo denominarlo así ese primer año, siendo el primer pregón de la Fiesta de la Vendimia, fue ofrecido por un ilustre periodista de televisión, corresponsal de Televisión Española en Alemania, llamado Pedro Wender, conocido por millones de telespectadores de aquella época, pues nos hablaba desde Berlín, casi todos los días.

Al día siguiente, sábado, se hizo por primera vez la Gran Cabalgata del Vino, presidida por la recién nombrada Reina de la Fiesta de la Vendimia, que iba acompañada de las reinas de todos los pueblos albaceteños pertenecientes a las tierras de la D.O. Jumilla.

En los siguientes años continúa la fiesta con gran ilusión, durante esta década, la buena acogida y popularidad de los festejos hace incrementar tanto los actos como la duración en días. En 1976, las crónicas, ya hablaban de una afluencia de 100.000 visitantes, y, como germen, van naciendo unas peñas y otras, que de la mano de D. José Luís Noguera, se decide agruparlas bajo el paraguas de una Federación de Peñas en 1983.

Por unanimidad, asumió el cargo de primer presidente de la Federación de Peñas D. Cayetano Herrero González, actual Director del Museo Municipal «Jerónimo Molina» de Etnografía y Ciencias de la Naturaleza de Jumilla.

Esos primeros cuatro años fueron muy impulsivos y apasionados por la fiesta y la cultura vinícola. Nace la revista de la Fiesta de la Vendimia, ese mismo año de 1985 se encarga la imagen del Niño de las Uvas al escultor local Mariano Spiteri y al año siguiente en la 15 edición de la Fiestas de la Vendimia y, último año del mandato como presidente del Sr. Herrero González, por renovación estatutaria de parte de la Junta Directiva, se logra extender a toda la semana los actos organizados por la Federación de Peñas, coincidiendo ese mismo año que el Ayuntamiento deja de nombrar Reina de las Fiestas y la Federación nombra por su primera Vendimiadora Mayor, por elección popular en la añorada discoteca Zipper.

En los años 80 se formaliza la representación oficial de los peñeros como organizadores de las Fiestas. En 1983, cuando como hemos comentado con anterioridad se constituye la Federación de Peñas de la Fiesta de la Vendimia, participan 32 peñas en las fiestas.

Producto del fortalecimiento de la representación peñera, la actividad en los 90 se amplía con actos y más peñas, hasta 51. Y toman auge los desfiles y cabalgatas llegando a desfilar 50 con 30 charangas.

En los 2000, tienen una duración de 8 días de fiestas continuadas y los actos de homenajes son novedad, para distinguir la contribución a la fiesta y, especialmente de los agricultores.

En la década actual, las fiestas de la Vendimia comienzan a tener más visibilidad a nivel nacional e internacional y se aumenta su presencia en otras tierras, a través de las embajadas de representación.

Tras 50 años de festejos desde 1972, las Fiestas de la Vendimia de Jumilla organizan más de 40 eventos en torno a la cultura del vino con encuentros y celebraciones durante sus celebraciones.

Por último, resaltar que el pasado 9 de junio de 2023, día de la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, se le concedió a las Fiestas de la Vendimia de Jumilla, la Medalla de Oro de la Región, que fue entregada por el Presidente de la Comunidad Autónoma Excmo. Sr. Don Fernando López Miras y la recibió el Presidente de la Federación de Peñas D. Guillermo González Simón.

La historia en cifras

Si hacemos una recapitulación general de nuestra historia (alguna parte desconocida) y de nuestras tradiciones relacionadas con nuestras Fiestas del Vino (Vinalias) o Fiesta de la Vendimia:

5.000 años de antigüedad de nuestras vides

(Únicas en el Continente Europeo)

2.000 años celebrando la Vinalia Rustica

(Fiesta romana del Vino histórica)

50 años de la Fiesta de la Vendimia

(actual)

Medalla de Oro de la Región de Murcia

(máxima distinción)